Segorbe celebra la Entrada de Toros y Caballos 2024

La segunda semana de septiembre de cada año los más valientes tienen una cita en Segorbe con la celebración de la Entrada de Toros y Caballos, una de las festividades más antiguas y tradicionales de la Comunidad Valenciana única en España e incluso en el mundo. Se trata de una carrera rápida por la calle Colón del municipio que dura poco más de un minuto, donde participan seis toros bravos, un cabestro “manso” y trece jinetes. Durante el recorrido no hay barreras ni protección alguna ya que es el propio público el que abarrota la calle y quien abre y cierra el paso de la manada, produciendo un espectáculo mágico. Este año tendrá lugar entre el 9 y el 14 de septiembre

Cada día, durante una semana, a las dos menos diez del mediodía, la calle Colón desaparece bajo una marabunta de gente equipada con pañuelo, garrote y ropa veraniega. La carrera está a punto de comenzar. A las 14 h en punto suenan las campanas de la Catedral y a continuación la carcasa que marcará el pistoletazo de salida. Por delante 500 metros de recorrido y todo un minuto de tensión al pasar por delante de ti los toros y caballos a toda velocidad sin barreras de por medio. Sin embargo, pese que hay que estar atento por si acaso sucede algún imprevisto, a priori no hay de qué preocuparse. Los jinetes, provistos de una fina vara de latonero, guían a las reses escoltándolas con sus caballos. ¿Sabías que en Segorbe se fabrican gran parte de los garrotes de España? Pese a hacer uso de ellos durante la festividad, cabe destacar que es una de las más respetuosas con los animales que en ella participan. Los toros, tras completar la entrada, vuelven al camión y al lugar donde residen, ya que no se usan para torear.

La primera referencia escrita sobre la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe data de 1386. No obstante, se desconoce si ya existía antes o si se inició en dicho año y por tanto, la antigüedad real del festejo. Lo que sí sabemos es que por aquel entonces solo había un toro, que estaba costeado por las carnicerías de la ciudad, turnándose para ello la tienda musulmana y la cristiana.

Pese a que la carrera es el groso de la festividad, a lo largo de la jornada hay diferentes actos:

La trià: A las 11 h, los pastores abren las puertas del corral cerca del río Palancia para que los animales puedan pastar y beber plácidamente. Años atrás, en el paseo de Sopeña, se seleccionaba entre todos los ejemplares los seis toros que correrían ese día. Este rito era conocido como la trià. En la actualidad, los elegidos son trasladados directamente en camiones a los corales de la calle donde se efectúa la salida. Hoy en día se sigue realizando el ascenso desde el río, pero no la tradicional trià

Subida del Rialé: Sobre la una del mediodía, el ganado es conducido a pie donde se inicia el recorrido de la manada desde los corrales ubicados en las cercanías de la pedanía de Peñalba a la otra parte del río hasta el corral provisional situado en la calle del Argén. El camino que se recorre es popularmente conocido como el Rialé.

La reunión: A las dos en punto una carcasa marca el inicio de la entrada. Los toros realizan solos el giro de noventa grados que los lleva desde la calle del Argén a la plaza de los Mesones, donde les esperan los jinetes a lomos de sus caballos para recogerlos y guiarlos hasta la plaza de la Cueva Santa.

La carrera: La entrada discurre a una velocidad de estampida, atravesando la calle principal de la ciudad en no más de un minuto hasta llegar al ruedo provisional de la plaza de la Cueva Santa. Justo antes de llegar al destino, los caballistas se echan a un lado y dejando que los toros entren al recinto vallado donde los guardan de nuevo en los cajones que les transportará a su hogar.

El desfile de los caballistas: Una vez finalizada la entrada, los jinetes participantes en el festejo recorren en sentido inverso las calles que forman parte del transcurso de la entrada para recibir los aplausos del público.

¿Sabías que en su origen la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe tenía un fin diferente?

Antaño no era más que un transporte de reses para su posterior utilización y hoy en día se ha convertido en un espectáculo ritualizado símbolo del pueblo segorbino. De hecho, es tal la acogida de la carrera actual por parte de la gente cada año, con una media de 20.000 participantes al día, que en 1985 fue declarada Fiesta de Interés Turístico y veinte años después Fiesta de Interés Turístico Internacional. Pero no, no acaba ahí los reconocimientos, dado que desde 2011 es también Bien de Interés Cultural Inmaterial y los segorbinos están luchando para que la UNESCO les reconozca su particular fiesta como Bien Inmaterial de la Humanidad. Quien sabe, quizá dentro de un tiempo, esperemos que más pronto que tarde, tengamos en la Comunidad Valenciana un nuevo Bien Inmaterial de la Humanidad que añadir a los ya existentes.

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