Casa Pescadores reivindica la clòtxina valenciana de la mano de la última gran clotxinera del Cabanyal

clòtxina valenciana

La temporada de la clòtxina valenciana ya está aquí y en el Cabanyal la reciben como merece: poniendo en valor no solo el producto, sino también a las personas que mantienen viva una de las tradiciones más arraigadas de la costa valenciana. Ese es el espíritu con el que Casa Pescadores inaugura una nueva temporada dedicada al molusco más emblemático de la gastronomía local, contando para ello con una figura imprescindible: Amparo María Casaus, conocida por todos como Amparín, considerada la última gran clotxinera de los Poblados Marítimos.

El restaurante, ubicado frente a la playa del Cabanyal, incorpora desde este mes la clòtxina valenciana a su carta, tanto en la zona de bar como en la de parrilla. El equipo liderado por el chef Marcos Moreno la sirve al vapor o a la brasa, respetando siempre el producto y su temporalidad. La propuesta estará disponible durante toda la campaña, hasta final de existencias.

La historia de una mujer que ha dedicado su vida a la clòtxina

Hablar de Amparín es hablar de una forma de vida ligada al mar. Heredera de una tradición familiar de más de siete décadas, continúa trabajando de manera artesanal en las bateas del Puerto de Valencia, manteniendo un oficio que ha pasado de generación en generación.

En un sector donde cada vez ganan más peso los procesos industrializados, ella sigue apostando por la recolección manual y por los ritmos que marca la naturaleza. “Es el cultivo más ecológico que hay: es lo que tus propias manos hagan y lo que la naturaleza te dé”, explica en la nota de prensa.

La clotxinera también destaca uno de los factores que hacen única a la clòtxina valenciana: la salinidad del Golfo de Valencia. Según asegura, es precisamente esa característica la que aporta el sabor intenso y diferenciador que la ha convertido en uno de los productos más apreciados de la gastronomía local.

Del mar a la mesa

Para profundizar en el conocimiento del producto, el chef Marcos Moreno visitó personalmente la batea número 2 del Puerto de Valencia, explotada por Germans María, donde pudo conocer de primera mano todo el proceso de cultivo, recolección y selección de las clòtxinas.

Estas instalaciones flotantes, situadas en aguas protegidas del recinto portuario, permiten que el molusco crezca de forma natural alimentándose del entorno marino, manteniendo un sistema de producción sostenible y estrechamente ligado a la tradición valenciana.

Un homenaje al Cabanyal a través de la cocina

La clòtxina comparte protagonismo en Casa Pescadores con otros platos que forman parte de la identidad gastronómica del barrio marítimo. En su carta también aparecen recetas tradicionales como la titaina, el suquet de rape o el all i pebre, elaboraciones que conectan directamente con la historia culinaria del Cabanyal y de la costa valenciana.

Ubicado en una antigua vivienda de pescadores y carpintería naval de la calle José Ballester Gozalvo, el restaurante abrió sus puertas el pasado noviembre con la intención de rendir homenaje a la tradición marinera y a la cocina valenciana de proximidad. Detrás del proyecto se encuentran Grupo Mercabanyal y Jugando con Fuego, con el asesoramiento gastronómico de Edu Espejo y la dirección culinaria de Marcos Moreno.

Top Valencia

Con esta propuesta, Casa Pescadores demuestra que la gastronomía también puede ser una herramienta para conservar la memoria de un barrio y dar visibilidad a quienes siguen haciendo posible que productos tan singulares como la clòtxina valenciana lleguen cada temporada a nuestras mesas.

Foto de portada: Top Valencia

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