El grupo liderado por Lichis estrena su sexto álbum, Canciones y maquetas 1993-1997, con un concierto vibrante en Valencia repleto de clásicos y nuevas emociones.
La noche del 17 de octubre fue una fiesta en el Roig Arena de Valencia. La Cabra Mecánica regresó a los escenarios para celebrar el lanzamiento de su nuevo disco, Canciones y maquetas 1993-1997, y lo hizo por todo lo alto: dos horas de concierto, miles de asistentes y una conexión total entre el grupo y su público valenciano.
El recinto acogió un espectáculo cargado de energía, buen humor y nostalgia, donde no faltaron himnos como Felicidad, La lista de la compra, Carne de canción o El día de tu boda.
Lichis confesaba antes del concierto que “el público valenciano tiene una sensibilidad musical muy desarrollada y una cultura musical enorme”. Y no exageraba: los asistentes acompañaron al grupo coreando cada tema, especialmente cuando llegó el turno de La novia del marinero y, como broche final, La lista de la compra, que convirtió el Roig Arena en una auténtica pista de baile colectiva. Esta última se la dedicó a María Jiménez.

Un álbum que mira al pasado sin perder frescura
Canciones y maquetas 1993-1997 es el sexto trabajo discográfico de La Cabra Mecánica y una auténtica cápsula del tiempo. El disco reúne grabaciones originales en cuatro pistas, rescatadas y remasterizadas por Cataldo Torelli en 2022, que reflejan los primeros pasos de la banda.
Según recoge La Razón, el álbum es “una mirada nostálgica pero llena de vida” hacia los años en que la Cabra comenzaba a definirse con ese sonido entre la rumba, el rock y el humor ácido que la ha convertido en un referente del pop español. Para Noticias Ciudadanas, este trabajo “no solo recupera maquetas, sino la esencia irreverente y auténtica que marcó a toda una generación”.
La Cabra Mecánica, más viva que nunca
Después de una pausa, el regreso de Lichis y compañía ha devuelto al grupo la energía de sus inicios. Sobre el escenario, el carisma del vocalista y la complicidad con el público demostraron que, más que un reencuentro, fue una celebración del presente.
Entre luces cálidas, bromas improvisadas y letras cargadas de ironía y ternura, la banda recordó por qué su estilo sigue siendo único en el panorama musical español. “Volver al directo con canciones que nacieron hace 30 años y verlas vivas otra vez es lo mejor que nos podía pasar”, aseguró Lichis.

