Llíria celebró el Open House Valencia los días 18, 19 y 20 de octubre. Aprovechando la ocasión, pasamos el fin de semana junto con otros compañeros de prensa, conociendo en profundidad las diferentes culturas que todavía persisten, el patrimonio, la gastronomía y la música que caracteriza al municipio. Durante nuestra estancia nos alojamos en los Apartamentos Sleep Turia, estrenando los alojamientos ubicados a 2 minutos del metro de Lliria. Hay apartamentos completos, pero en nuestro caso dormimos en habitaciones con baño propio y compartimos el hall, comedor y cocina con el resto de compañeros, donde hay máquinas expendedoras de comida y también de café.

El primer día descubrimos la Edeta Romana, visitando el Mausoleo Romano, las Termas romanas de Mura y los mosaicos de los 12 trabajos de Hércules. El Mausoleo es uno de los hallazgos arqueológicos relacionados con las necrópolis de época romana más importantes que se conservan en la actualidad. Por su parte, las termas romanas de Mura forman un gran complejo religioso y curativo de unos 20.000 m2, considerado como uno de los conjuntos arquitectónicos más singulares e importantes de la Hispania Romana. ¿Sabías que son las primeras termas femeninas con piscina cubierta en el imperio romano hasta el momento? Además, todavía se puede apreciar la policromía original pese a los siglos que han pasado. Las Termas son visitables contactando antes con la oficina de turismo de Llíria. Se recomienda hacer la visita guiada, para conocer en profundidad la historia de la Edeta Romana.


Por último, visitamos el mosaico de los 12 trabajos de Hércules. Se trata de una réplica realizada por un escultor de Lliria Rodolfo Navarro, quien utilizo técnicas romanas de hace 2.000 años para realizarlo. El original se puede visitar en Madrid, en el Museo Arqueológico Nacional.

Tras descubrir parte del patrimonio de Lliria, tocaba reponer fuerzas degustando parte de su gastronomía local cenando en Ca El Guito y haciendo una cata de vinos cortesía de Bodegas Ca Tino. Todos los días al despertar, desayunábamos las delicatesen de Ca Susi. Estaba todo tan bueno, que el último día, antes de irnos, pasamos a comprar dulces y salados para llevarnos a casa.
El sábado fue el turno de la Lliria Medieval, donde visitamos los Baños Árabes, el portal de la traición, la preciosa Iglesia de la Sangre, el Forn de la Vila y el Museo Arqueológico de Lliria (MALL). Los baños árabes fueron construidos durante el s. XII fuera del recinto amurallado y en funcionamiento hasta finales del siglo XV. Cumplían diversas funciones para la sociedad musulmana del momento: la social, la higiénica y la religiosa, ya que los ciudadanos de por entonces acudían a los baños árabes para purificarse antes de acudir a la mezquita.

El Forn de la Vila es un horno medieval considerado como uno de los edificios más relevantes del gótico civil de Llíria y cuyos muros limitan con la antigua muralla medieval de la ciudad. Es uno de los pocos hornos medievales que todavía quedan en pie en la Comunitat Valenciana.

La visita continuó en el Museo Arqueológico de Lliria, cuyas colecciones expuestas proceden en su mayor parte de las intervenciones arqueológicas realizadas en la ciudad. Representan una muestra significativa de las culturas con mayor presencia en nuestra ciudad, centrándose fundamentalmente en época ibérica romana y medieval.
Tocaba hacer un pausa en el camino, así que nos dirigimos a comer a Més que Arròs. Si tenéis oportunidad, es uno de los restaurantes imprescindibles para todo amante de la paella valenciana y el buen comer. Los entrantes estaban muy buenos, pero la paella y los postres que degustamos estaban a otro nivel, sobre todo el coulant.
La jornada la acabamos con un concierto magnífico de ESMAR (Escuela Superior de Música de Alto Rendimiento) en la preciosa Iglesia de la Sangre, cuya acústica hizo todavía más mágicas las piezas interpretadas por los jóvenes pero talentosos componentes de ESMAR.
Para finalizar nuestro fin de semana recorriendo Lliria, nos desplazamos hasta el Monasterio de San Miguel y el yacimiento íbero del Tossal de Sant Miquel. En él se conservan calles y parte de las viviendas como paredes de adobe, escaleras y zócalos de piedra. En el Tossal de Sant Miquel se halló la colección de cerámica más importante de la cultura ibera.


Tras la visita guiada por la Lliria íbera, nos relajamos en el Parque Municipal de San Vicente, un auténtico oasis de naturaleza que cuenta con gran flora y fauna, como ardillas, peces o patos, y zonas recreativas. Allí nos despedimos de estos días tan estupendos comiendo en el restaurante ubicado en el mismo parque, La Porta de l’Aigua.

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